Vi un artículo que dice que “Es mejor ser el mejor que ser el primero”, justo lo contrario que dice la primera de “Las 22 Leyes Inmutables del marketing” (de Ries & Trout), un libro que me gustó mucho. Me puse a reflexionar y a continuación mi conclusión:
En algunos casos es más importante ser el primero, en otras ser el mejor.
Si el usuario no está atrapado, puede cambiarse a otro con mucha facilidad, entonces lo que importa es ser el mejor (y que te conozcan, claro… el mejor sin marketing no vende nada). Si eres el mejor y la gente sabe que existe tu opción, que es la mejor (mayor beneficio = valor – coste) y no hay barreras… elegirán tu oferta, porque no son tontos. Este tipo de mercado es fantástico, porque se premia a los mejores (permitiendo que mejoren más todavía) y los usuarios sacan el mayor beneficio, así que todos avanzan lo más rápido posible. Es el caso de Google (como buscador), y muchos otros, especialmente en la web.
En casos donde pueden ser atrapados los usuarios, ser el primero puede ser muy importante, más que ser el mejor. Y no sólo porque se acuerden más del primero que lo hizo sino por atrapar a muchos (el primero atrapa a muchos porque no hay otro). Por ejemplo, cuando importa el Efecto Red, el Valor aumenta mucho si hay muchos usuarios (según Metcalfe, si el número de usuarios es N, el Valor sería proporcional a N*N = N^2). En este tipo de mercados, no se premia rápidamente a los mejores, ni los usuarios reciben el máximo valor, luego es algo que frena la innovación y perjudica a todos.
En el caso de Windows tienen la mayor cuota no por ser los mejores (creo que en eso casi todos están de acuerdo) y creo que sí fueron los primeros, pero no los primeros en interfaz gráfica fácil… sino los primeros en aprovechar el concepto PC y apostar por el poder del Sistema Operativo en este concepto. Los primeros en atrapar a IBM con un acuerdo, y con ello a millones de usuarios.
Imaginemos dos servicios S1 y S2 de diferente valor:
V1=2*N1^2 y V2=18*N2^2
S2 llega más tarde pero tiene 9 veces más valor (cuando N1=N2), así que en principio sería mejor… Si estamos solos frente a este sistema elegiríamos éste sin dudar (¡es 9 veces mejor!). Pero sin estar solos hay Efecto Red y nos da mucho valor que otros usen el mismo sistema. Si S1 por ser el primero tiene N1=4*N2 … V1 es mayor que V2 … Los usuarios están atrapados en S1, ninguno cambiaría a S2 a menos que hagan tareas muy aisladas.
Otra conclusión sería que la web aparentemente da una ausencia de barreras, de ataduras, que es algo muy bueno ya que se permitiría el máximo beneficio para todos, innovando de forma rápida. Si hay algo mejor, lo tienes a un click de distancia. Pero dije aparentemente, porque cada vez hay más ataduras en la web, especialmente los datos que guardamos en la nube (como dijo O’Reilly cuando definió el concepto Web 2.0, “los datos son el nuevo Intel-inside”). Si tenemos fotos en Flickr (con títulos, comentarios, tags, grupos… y amigos), no vamos a tener fácil cambiar a otro. Igual ocurre con Youtube, FaceBook, etc… Y el caso más crítico es GMail… Cuando se cae el servicio se genera un revuelo desorbitado en la red. Si Hotmail mañana fuese mejor no nos cambiamos fácilmente no sólo por el montón de correo y contactos (que puede ser fácilmente portable) sino por otros servicios y las personas que pueden contactarnos por esa dirección. Aparte de los servicios en los que nos dimos de alta con una dirección de correo… y en algunos de ellos el usuario es la dirección de correo (con lo cual si perdemos esta, se puede perder todo… podríamos acceder al servicio pero no cambiar la dirección).
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Hay admitir que lo que dices de la web es cierto, si logras hacer que tu cliente gaste recursos ya sean tiempo, dinero, esfuerzo o cualquier otro por usar tu servicio es mucho menos probable que este decida mudarse a otro servicio mejor por el esfuerzo que requeriría hacerlo.
Sin embargo, no hay que olvidar que existen iniciativas en la web como OpenId, facebookconnect o googleconnect con el fin de permitir la portabilidad de datos y perfiles en la red, lo que puede llevar a una mayor facilidad para cambiar de un servicio a otro en un largo plazo.