abril
15

Desde hace tiempo, siento un gran interés por aquellos aparatos que nos facilitan el consumo fácil y cómodo de todos los recursos multimedia que tenemos en casa.

De hecho, ya expuse en otro artículo cómo usar la PlayStation 3 como centro multimedia.

Desde entonces han salido a la venta muchos discos duros multimedia, y han tenido un éxito notable gracias a los precios no tan lejanos a los discos duros externos, lo cual ha provocado que muchos compradores paguen un pequeño extra para obtener a cambio esas funciones multimedia para simplificar el uso del contenido multimedia directamente en el televisor.

Es más, recuerdo que cuando adquirí mi PlayStation 3 estaba en esa encrucijada: adquirir un disco duro multimedia o la consola de Sony. Por entonces era difícil y caro adquirir un disco duro multimedia que soportara ficheros MKV, WIFI, grabador de TDT, etc. A día de hoy podemos encontrar en cualquier Mediamarkt, PC City y similar, unos cuantos aparatos así. Y están muy bien para complementar el salón, y poder ver nuestros contenidos en el salón. Pero creo que han llegado a su punto más álgido, y ya sólo cabe esperar que su venta y uso vaya cada vez a menos.

El motivo, la integración de todos estos extras que nos ofrecen los discos duros multimedia, ampliándolos incluso, directamente en el televisor. Parece que los televisores sólo iban cambiando tecnologías de iluminación (Plasma, LCD, LED, o la próxima tecnología en llegar: OLED), y salvo algunas marcas secundarias (o mejor dicho, terciarias) como NEVIR o BLUSENS, ninguna integraba nada extra al televisor. Estas marcas sí que vieron una demanda real y creciente en la integración de otras fuentes de contenidos en los televisores, y empezaron añadiendo lectores de DVD y puertos USB a sus televisores, anunciando a bombo y platillo que sus televisores soportaban todos los formatos de audio y vídeo habidos y por haber. Una lástima que estas marcas tengan una más que dudosa continuidad en el soporte postventa de sus productos, sobre todo en lo referente a los firmwares de sus productos, no tan actualizados como sus consumidores quisieran. Es más, algunas de estas marcas que fanfarronean de I+D español, creo seriamente que son meros importadores de productos asiáticos, a los que únicamente incorporan una caja con el logo de la empresa y unas instrucciones mal impresas como las que cualquiera se podría sacar en la impresora del trabajo…

Me estaba además acordando a todo esto, de un disco duro multimedia que iba a ser la bomba. Sí, iba a ser, nunca mejor dicho. Un disco duro multimedia revolucionario y total del que se viene hablando muy mucho desde finales del 2006, y que muchos esperábamos, y esperábamos, y esperábamos, pero nunca llegaba… Incluso cambio de nombre antes de salir a la venta allá por finales del 2008! Y que por fin salió a la venta en el primer trimestre del 2010 por 400 €. Más de 3 años han pasado haciendo ruido hasta que al final este año lo sacaron a la venta, con aquellas características que hace 3 años comentaban que iba a tener, y añadiendo algunos servicios, ya que parece que están de moda… (un claro ejemplo de como lanzar un producto… al fracaso).

Pero bueno, el fracaso del blu:brain no sólo será por su gran tardanza en proveer lo que nos prometían hace 3 años, sino porque los tiempos han cambiado, y dentro de poco será una realidad la integración de todos esos servicios que nos dan los discos duros multimedia más vanguardistas dentro del propio televisor.

De momento, las grandes marcas productoras de televisores han apostado por llevar servicios extras a los televisores. La apuesta clara por llevar servicios de internet a los televisores es una apuesta clara por los grandes: Sony con su BRAVIA Internet Widgets, Samsung con su Internet@TV, etc. Pero no sólamente quieren añadir unos pequeños widgets a sus televisores para que veamos el tiempo que hace (por si no nos apetece mirar por la ventana), revisar el correo o ver las últimas actualizaciones de nuestras redes sociales favoritas, sino que se atreven con servicios de vídeo bajo demanda y streaming, como LG y sus contactos con la gente de Netflix. También son sonados los acuerdos con las cadenas de televisión para llevar los programas que estas ofrecen en sus páginas web al televisor directamente, similar a lo que consiguió Sony con su PlayStation 3 con la inclusión de RTVE, Antena 3 y La Sexta.

Y no se queda la cosa ahí. El puerto USB se ha convertido en un estándar de facto en todos los televisores actuales (salvo en las gamas bajas), las certificaciones DLNA y el uso del WIFI una característica más del televisor (aunque estas sí que son más opcionales) e incluso la conectividad Bluetooth para acceder al contenido del móvil desde el televisor. Algunos fabricantes apostaron por la inclusión de discos duros en sus televisores, pero esta idea parece que no cuajó. De hecho, bien pensado, la versatilidad que nos pueda dar un disco duro externo, para poder llevar contenido rápidamente al televisor sin tener que montar ningún servidor multimedia en el PC de casa, y simplificar la configuración y dar inmediated en el consumo de nuestros archivos multimedia, no la podríamos alcanzar con un disco duro fijo en el televisor. De hecho, LG fue el que apostó por la inclusión del disco duro en el televisor con sus televisores Time Machine. En cambio, la apuesta actual parece estar encaminada a soportar formatos HD de vídeo como el MKV, formatos de discos duros NTFS para sortear la limitación que nos encontramos con los discos duros formateados a FAT32, los cuales no soportan archivos de más de 4 GB, e incluso, la grabación de nuestros programas de televisión en estos discos duros externos a través del puerto USB.

Si tenemos un televisor de una gran marca, la cual garantiza una continuidad larga en el soporte de nuevos formatos, que nos da todos los servicios de un disco duro multimedia, y que incluso amplia su capacidad con servicios extras integrados, cuando cambies tu viejo televisor de tubo por una de estas maravillas, ¿quién se acordará de las capacidades multimedia anticuadas de tu disco duro multimedia? ¿No pasará a comportarse como un simple disco duro externo al servicio de ese televisor que hace mejor todas esas funciones multimedia?

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Comentarios

Alberto el 15-04-2010 a las 0:12

Los chips para decodificar multimedias son cada vez más baratos. Se lo pones a un disco duro y tienes un disco multimedia, se lo pones a una tele y te lee matroska. Al final, la diferencia es dónde está el chip, porque la tele acaba haciendo lo mismo.

Supongo que el paso interesante sería crear una plataforma abierta para que cualquiera pudiese crear aplicaciones para estos dispositivos. Al estilo del Android Market, o del iTunes Store (pero sin la censura de Apple) aunque creo que el mercado se mueve más despacio en esto.

Saludos


Sr. Wilson el 15-04-2010 a las 11:11

Pues parece que la cosa apunta maneras así, si.

Varios fabricantes ya están integrando android a sus televisores. De momento son marcas desconocidas, pero hasta Sony está tratando con Intel y Google para llevarlo a sus pantallas:
http://www.xataka.com/hogar-digital/google-tv-televisores-con-sistema-operativo-de-la-mano-de-intel-sony-y-la-propia-google

Al final yo creo que el televisor se convertirá en un PC más, pero destinado a estar en el salón y para unos usos más acotados… Pero ya veremos si al final, en vez de tener un mando a distancia en el salón, no tenemos un ratón y un teclado, jejeje.


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