La otra noche quería ver una película cómodamente en el sofá de mi casa, así que rebusqué entre mi colección y al final me decidí por una que parecía sería graciosa. Ya saben, por el título te puedes orientar un poco sobre el argumento y tipo de película. Así que me decanté por “un rockero de pelotas”.
Así pues, le dí al play, y empezaron los créditos del comienzo, entre los que me llamó la atención el título original: “the rocker”. Mi inglés, tengo que admitirlo, no es demasiado bueno, pero hasta yo me di cuenta que en ese título original, no aparecían por ningún lado las pelotas del título en español… Eso me recordó algún debate post-comida sobre títulos de películas traducidos a español que poco tienen que ver con su título original, y palabras empleadas normalmente en estas traducciones, seguramente para llamar la atención o dirigirse a un mercado más específico (en este caso el juvenil, pues no me imagino yo a mi madre eligiendo una película con este título…).
El caso es que googleando me he encontrado con un par de artículos donde aparecen unas cuantas “buenas” traducciones [1] [2].
Está claro que hay casos en los que se deben adaptar los títulos, pero esto debería hacerse en aquellos usos de palabras o expresiones del país de origen, y no convertir los títulos traducidos en resúmenes de películas o títulos supercachondos para atraer a un tipo de público medio engañado precisamente por el título, que en muchas ocasiones, la película resulta no ser tan supercachonda como título pregonaba.
A continuación, expondré alguno de los títulos que más me han llamado la atención, y me inventaré (como hacen estos personajes “traductores” de títulos de películas) lo que yo creo que se le pasó al traductor del título por la cabeza para poner esos títulos.
“Sleepless in Seattle” (Insomnes en Seattle), traducido como: Algo para recordar. Esta creo que es muy sencilla, ya que el traductor lo que intenta es simplemente atraer al público romántico a las salas de cine. Podría haber intentado llamar la atención del público viajero cambiando el título por algo así como: Algo para recordar en Seattle, o incluso llamar más la atención para los románticos con un título como: Por amor ni duermo. En cambio, si hubieramos querido atraer al público juvenil, podríamos haberlo titulado: Desmadre en Seattle o Hasta que no moje no duermo.
“Airplane!” (¡Aeroplano!), traducido como: Aterriza como puedas. Esta gran película parece claramente que simplemente intenta enfocar y no dejar ninguna duda sobre el género de esta película: el humor. Podrían haber sido más extravagantes con algo como: Azafata, este pescado huele a muerto! O buscar otro tipo de público: Amor turbulento (este título yo creo que sería el que le gustaría al programador de las películas de sobremesa de Antena 3).
“Groundhog day” (El día de la marmota), traducido como: Atrapado en el tiempo. En este caso, el público hace justicia y finalmente recuerda esta película no por el título traducido al español, sino por el título original, aunque no se de cuenta de ello. Y es que a muchos traductores de títulos, les encanta desvelarnos el final o el transcurso de la película, como pasa con este ejemplo.
“North by Northwest” (Norte por noroeste), traducido como: Con la muerte en los talones. En este caso, yo creo que el traductor se dio cuenta que el título original no iba a transmitir mucho al público, y se acordaría de la secuencia en la que Cary Grant es perseguido por un avión. Así que lo tuvo fácil y claro a la hora de renombrar esta película. Y en este caso fue todo un acierto, porque es realmente la parte de la película que todos recordamos.
“Die Hard” (Duro de matar), traducido como: La jungla de cristal. En esta ocasión, para mi gusto el traductor se dejó llevar por esa secuencia en la que Bruce Willis tiene que pisar descalzo por encima de unos cristales rotos. Es una imagen que se le queda a uno guardada en la memoria de esta película. El fallo es que esto sucedía en la primera entrega, pero en el resto, el título original haría más justicia. Esta película creo que daría mucho juego, pues se podría orientar tanto en tono de humor: Tu dispara que yo no me muero; como en clave romántico: Nunca te abandonaré.
También habría que comentar, que estos fantásticos traductores no sólo dominan el inglés, sino que se atreven también con el francés, como por ejemplo: “Romuald et Juliette” (Romuald y Juliette), traducido como: Mamá, hay un hombre blanco en tu cama. Con esta traducción ya parece más claro de que irá la historia que cuenta.
Además, en otro tipo de películas, parece que el traductor, cuyo trabajo parece claro es primero ver la película y luego bautizarla junto con otro grupo de traductores de títulos de películas inmersos en un gran brainstorming; se queda con alguna duda de lo que pasa en la película, y como si quisiera preguntar al director de la película, bautiza su film con títulos como: ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (traducción de la película “Avanti!” [¡Adelante!]). Esto bien aprovechado puede dar pie a una secuela de la película…
Pero estos traductores de títulos de películas, cada vez lo pasan peor en su trabajo porque tienen algunos géneros casi agotados de ideas, aunque en muchas ocasiones lo recurrente suele ser garantía de éxito. Esto suele pasar sobre todo en películas juveniles, en las que no puede faltar en el título alguna de las siguientes palabras: desmadre, loco/a, super-loquesea, desenfreno, pelotas… y cualquier otro tipo de palabras gracioso-sexuales (jugar con el doble sentido es lo más de lo más en esta profesión).
Y para finalizar, quería llamar la atención sobre aquellos traductores que no tienen compasión de los niños y prefieren reventarles el final de la película antes de entrar al cine, como por ejemplo con la película: “The Ice Princess” (La princesa del hielo), cuya traducción es: Soñando, soñando… triunfé patinando. ESO NO SE HACE A UNA CRIATURITA!!! Dejen al menos algo de intriga para que los niños puedan ver si al final consigue o no consigue su sueño, corcholis!
Dropbox es un servicio de almacenamiento de ficheros y sincronización. Hay 2 formas de usar este servicio, acceso web, con el que podemos acceder a su web, e identificarnos para acceder a los ficheros que tengamos en nuestra cuenta, o mediante su aplicación, la cual nos permitirá seleccionar un directorio en el que pongamos los ficheros y carpetas que queramos guardar en la red.
Lo interesante de este servicio es que podemos instalar la aplicación de dropbox en todos los ordenadores que queramos e introducir nuestros datos para sincronizar todos los ordenadores con los mismos ficheros, de tal forma que si subes un fichero en un ordenador, inmediatamente, si se está ejecutando el programa de dropbox, se replicará en los demás ordenadores.
Dropbox nos ofrece 2 GB de espacio para almacenar nuestros ficheros de forma gratuita, aunque permite ampliar este tamaño con distintos planes de precios: 50 GB por 9,99$ al mes o 99$ anuales o bien 100 GB por 19,99 $ al mes o 199 $ al año.
Además, ofrece un programa de recomendados por el cual, por cada persona que se registre y se instale la aplicación gracias a nosotros, nos darán 250 MB tanto a nosotros como al nuevo usuario. Y así hasta 8 GB extras.
Pero convencer a 24 amigos para que usen el servicio puede ser algo complicado, aunque es un servicio altamente recomendable (un amigo me comentaba un día que el dejó de utilizar su memoria USB gracias a dropbox, que le daba el mismo almacenamiento pero sin tener que llevarlo a todas partes).
Pues bien, ahora veremos como gracias a unos cuantos pasos (y algo de tiempo) podremos aumentar el tamaño de nuestra cuenta de dropbox.
AVISO: estas indicaciones son el fruto de una investigación y el uso o abuso de ellas son responsabilidad de quien las lleve a cabo, así como las acciones que pueda tomar dropbox por su ejecución.
Dropbox nos ofrece la posibilidad de ampliar 250 MB por cada persona que recomendemos y se registre e instale el programa. Para ello nos ofrecen una url que podemos conseguir en esta otra url: https://www.dropbox.com/referrals del tipo: http://www.dropbox.com/referrals/ABCDEFGHIJK (debemos estar identificados para verla). Esa url es la que deberemos dar a la gente para que se registren en dropbox y obtener el espacio extra.
¿Como lo podemos conseguir nosotros solitos?
Pues bien, dropbox emplea una serie de validaciones para comprobar (más o menos) que es otra persona y otro ordenador. Si desinstalamos el programa de dropbox en nuestro pc y nos volvemos a dar de alta con otro email, no conseguiremos más que perder el tiempo. Por tanto, o tenemos muchos ordenadores donde instalarlo, o nos crearemos máquinas virtuales para simular estos distintos ordenadores. Para ello, utilizaremos el programa gratuito: VirtualBox. Lo descargamos y lo instalamos en nuestro equipo.
A continuación nos crearemos tantas máquinas virtuales como 250 MB queramos aumentar. Para ello podemos organizarnos como queramos, si configurarlas todas en virtualbox y luego pasar a instalar el sistema operativo, o ir una por una, configurando la máquina virtual en virtualbox, o configurar varias (por ejemplo 4) máquinas virtuales, e instalarlas el sistema operativo a la vez. Es preferible hacerse una imagen ISO de un windows (mejor si es una versión desatendida para no tener que estar seleccionando lenguaje ni bobadas similares). Y una vez arrancada la máquina virtual, seleccionaremos la ISO del windows a instalar cuando nos pregunte por el medio de instalación el propio virtualbox, y seguiremos todos los pasos normales en la instalación del windows.
Aclaración: una de las posibilidades que barajé fue crear una máquina virtual, instalar el sistema operativo, y replicar esa máquina virtual para posteriormente instalar la aplicación de dropbox, pero esta debe de enviar información del sistema operativo para comprobar que estamos en un ordenador diferente. Esto lo arreglamos instalando el sistema operativo en cada máquina virtual (un poco coñazo).
Una vez que tengamos el sistema operativo instalado debemos instalar un proxy para evitar posibles comprobaciones de IP por parte de dropbox. Yo recomiendo proXPN, del cual hablamos en este artículo. Lo instalamos, y metemos nuestros datos (tenemos que estar registrados en proXPN) y le damos al botón de conectar. En la parte del reloj te deberá aparecer la IP que te ha dado el servicio y se pondrá la luz de proXPN en verde.
Ahora ya podemos registrarnos mediante la url que nos dio dropbox, la que tenía la siguiente pinta: http://www.dropbox.com/referrals/ABCDEFGHIJK
Meteremos un nombre, un apellido, un email (no hace falta que exista) y una contraseña (cuidado no te olvides luego del email y contraseña que utilizas para registrar a este “amigo”).
Una vez registrados, nos aparecerá la opción de descargar el programa de dropbox. Lo descargamos y lo instalamos (este paso se puede saltar si tenemos el programa ya descargado y lo copiamos a la máquina virtual). Al iniciarse nos preguntará si queremos crear un usuario nuevo de dropbox o si ya tenemos uno, por lo que contestaremos que ya tenemos uno, y le introduciremos los datos del registro inventado que acabamos de crear. Y listo, ya tenemos 250 MB más en nuestra cuenta.
Una vez hecho esto, ya puedes apagar esta máquina virtual y continuar con otra. Así mismo, la puedes eliminar (no olvides de borrar también el fichero .vdi asociado a la máquina virtual, para liberar espacio, ya que no queremos guardar todas estas máquinas virtuales que vamos a crear).
En la página: https://www.dropbox.com/account#referrals podremos ver los emails de nuestros “amigos” recomendados, y a la derecha de cada uno, nos debería salir una tarta y el texto Completed, indicando que el proceso se ha hecho de forma correcta y que tenemos los 250 MB extras por traer a ese nuevo amigo. Y abajo de esa misma página nos informa del tamaño que llevamos conseguido.
Espero que no abusen de esta información y que sólo la tengan que utilizar por motivos razonables y de forma responsable.
Internet, desde su origen, intentaba eliminar las barreras geográficas para acercar la información a todo el mundo y en un tiempo de respuesta bajo.
Pero al ir creciendo la red, se van sumando aspectos que lo rodean y lo van limitando, algunas veces por derechos de emisión, otros para vender un servicio de forma diferente dependiendo de la localización, etc.
Por eso muchas veces sólo podemos mirar desde la distancia, y con mucha envidia, ciertos servicios que desearíamos tener disponibles en nuestro territorio.
3 de estos servicios que me gustaría disfrutar aquí en España, serían Hulu y Netflix [2] e iPlayer (de la BBC). Son servicios muy interesantes, tanto en las prestaciones que ofrecen como en el precio que ofertan. En el caso de Hulu, es un servicio de televisión a la carta muuuuuuuuuuuy amplio y gratuito (a cambio de publicidad). En cambio, Netflix ofrece un amplio catálogo de películas por unos precios más que asequibles, y con planes de suscripción muy tentadores. Pero todo esto es ciencia ficción aquí en España… o tal vez no tanto. Y el iPlayer permite ver el contenido de la BBC con una calidad más que notable y de forma gratuita.
Si intentamos acceder desde nuestro ordenador a cualquiera de estos 3 servicios, pronto nos dirá que lo siente pero que nuestro país no es soportado por el sitio. Vale, perfecto. No estamos ni en USA ni en Inglaterra, peeeeeeeeeero, eso se puede arreglar de 2 maneras:
En mi investigación, he podido probar 2 proxys con muy buenos resultados. Proxys hay muchos y de muchas formas, pero normalmente, los proxys web, no me han dado ningún buen resultado. Sin embargo, os recomiendo utilizar los siguientes programas instalables:
Hay que tener en cuenta, que como estamos empleando proxys, el tiempo de respuesta será superior a la navegación normal que hagamos en casa. Pero desde luego, esperar un poco más puede merecer la pena. Y sobre todo, no deja de ser un buen ejercicio para nuestro oído y el aprendizaje del inglés.
Y aunque no tenga que ver con el tema principal de este artículo, me gustaría señalar rápidamente otros usos que podemos dar a los proxys:
Bueno, espero que les sea de ayuda alguno de los usos expuestos aquí y que los usen con responsabilidad y sin ningún ánimo delictivo.
Ya hemos visto, en las últimas entregas, las características básicas de grooveshark y su uso vía móvil sin tener cuenta VIP.
Una vez acostumbrado al uso de grooveshark, almacenar música en local deja de tener sentido, salvo por una cosa, y es el uso de tu música en aquellos lugares donde no hay conexión, o para otros reproductores, como pudiera ser el radio-cd del coche.
Vale, ahí puede que necesitemos algún otro apaño para conseguir transportar nuestra música más allá de la red. Para ello podemos utilizar una herramienta que normalmente se usa para programación web: Charles Web Debugging Proxy.
Para hacerlo más fácil, lo primero que tendríamos que hacer es una nueva lista con toda la música que necesitamos almacenar en nuestro disco duro. Una vez la tengamos confeccionada, ejecutamos Charles, y cuando ya esté en funcionamiento, empezamos a reproducir la lista de reproducción que hemos creado para la ocasión.
Tendremos que esperar a que termine de reproducirse cada canción (podemos esperar que se reproduzca toda la lista, aunque cuidado, porque el Charles, la versión de evaluación, se cierra a los 30 minutos). Bien, una vez que hayan terminado de reproducirse en grooveshark las canciones que queremos almacenar, nos vamos a Charles, seleccionamos la pestaña Sequence, y ponemos en la caja Filter: grooveshark.com/stream.php. Nos aparecerá una línea para cada canción, y sobre cada línea (asegúrate que en el Status diga “Complete”) pulsaremos con el botón derecho eligiendo la opción: “Save Response…”, y le ponemos el nombre que queramos (no te olvides de ponerle la extensión .mp3).
Así iremos línea tras línea guardando toda la lista en nuestro disco duro. Pero desde islamanzana.es te recomendamos que compres las canciones en las tiendas digitales o en tu tienda de discos favorita.
Como comentaba el otro día, grooveshark es una web donde podemos escuchar las canciones que queramos, incluso subiendo aquellas que no encontremos. Podemos gestionar nuestras listas de reproducción para tenerlas accesibles en cualquier ordenador, simplemente identificandonos.
Además, grooveshark ofrece una aplicación móvil para poder usar el servicio en el móvil. De hecho, si intentamos entrar en la web de grooveshark con nuestro móvil, nos remitirá a su versión para móvil, y nos ofrecerá hacernos VIP para, pagando una pequeña cuota, poder usar la aplicación móvil y disfrutar de su servicio.
Realmente, el servicio merece la pena, y si tenemos una conexión de datos contratada, creo que es lo más interesante, pagar 30 $ al año y disfrutar de grooveshark allá donde estemos. Pero si por el contrario somos usuarios esporádicos del servicio móvil, podremos emplear el siguiente consejo para poder escuchar nuestras listas de reproducción desde el móvil y sin pagar por ello.
La primera aproximación de la solución encontrada ha sido modificar el user agent del navegador del móvil. Tengo que decir que en mi caso dispongo de un terminal symbian, para el que existe una aplicación llamada UA Change (también conocida como iphonesque). De esta forma puedo hacer que el navegador por defecto que trae el móvil se “presente” a las páginas web como si fuera un firefox ejecutándose en un windows xp. Pero este intento no ha funcionado en mi caso, pues no carga el objeto flash del que se compone grooveshark.
Una segunda aproximación ha sido emplear otro navegador web disponible en symbian (y también para otros sistemas operativos móviles): skyfire. En este caso ha habido más suerte y al entrar en la página de grooveshark se ha cargado bien (bueno, hay veces que tengo que recargar para que se cargue completamente), y puedo reproducir sin ningún problema las listas de reproducción que vienen por defecto (popular y reciente). Pero el problema viene a la hora de identificarse, ya que aparece el formulario para introducir nombre de usuario y clave, pero hace un efecto de borrado de campo al sacar el foco de cada uno de ellos, por lo que al introducir el usuario, y luego pinchar para introducir la clave, me borra el usuario y viceversa, por lo que nunca consigo identificarme. La caja del buscador realiza un efecto similar y tampoco puedo buscar ninguna canción. Por tanto, es una media solución, ya que de esta forma sólo puedo reproducir las listas de reproducción por defecto: popular y reciente.
Y por fin, la medio solución que nos permitirá escuchar nuestras listas de reproducción, aunque tampoco nos permitirá usar el buscador (aunque veremos también una forma de lanzar las búsquedas de una manera un poco manual). Es muy sencillo, simplemente hay que entrar a grooveshark utilizando una url de este tipo: http://listen.grooveshark.com/#/user/usuario, cambiando obviamente “usuario” por el nombre del usuario del que queremos escuchar la lista de reproducción. También podemos emplear urls de este estilo para lanzar búsquedas: http://listen.grooveshark.com/#/search/songs/?query=búsqueda, cambiando en esta ocasión “búsqueda” por el artista, canción o álbum que queramos buscar.
Pero si aún así te parece muy complicado, hemos creado una página especial para hacerlo más fácil: Grooveshark Móvil.
Espero que lo disfrutes, y que una vez lo hayas probado y no puedas vivir sin él, te hagas usuario VIP.
ACTUALIZACIÓN: mientras seguía haciendo pruebas, me he dado cuenta de una limitación o problema que hay con skyfire, ya que si no interactuas con la aplicación, parece que se pone en modo de ahorro de energía y para la reproducción. Y por lo que he podido comprobar con mi versión de skyfire (1.5 para symbian), el problema es de skyfire, ya que con los vídeos de youtube ocurre lo mismo en cuanto pasa 1 minuto desde que bloqueo la pantalla. Investigaré a ver si hay algún parámetro de configuración en skyfire para que no entre en este modo de ahorro de energía, porque en los menús de la aplicación no he encontrado aún esa opción.
ACTUALIZACIÓN 2: hay una posible solución, aunque no es la idónea, pero sí la única que a día de hoy parece viable, para poder disfrutar de skyfire sin que se pare la reproducción, y es obligarle al móvil a que no entre en modo de ahorro de energía. Para los symbian, se puede utilizar una aplicación como: Smartlight. Lo malo de esta solución es que la pantalla estará encendida todo el rato, por lo que aumentará el consumo de energía más aún (pues ya estábamos haciendo un uso alto de la batería al tener el wifi activado). La solución perfecta sería que la gente de skyfire tuviera algún parámetro de configuración para evitar que la aplicación se pare cuando el móvil entra en ahorro de energía.
Desde hace tiempo, siento un gran interés por aquellos aparatos que nos facilitan el consumo fácil y cómodo de todos los recursos multimedia que tenemos en casa.
De hecho, ya expuse en otro artículo cómo usar la PlayStation 3 como centro multimedia.
Desde entonces han salido a la venta muchos discos duros multimedia, y han tenido un éxito notable gracias a los precios no tan lejanos a los discos duros externos, lo cual ha provocado que muchos compradores paguen un pequeño extra para obtener a cambio esas funciones multimedia para simplificar el uso del contenido multimedia directamente en el televisor.
Es más, recuerdo que cuando adquirí mi PlayStation 3 estaba en esa encrucijada: adquirir un disco duro multimedia o la consola de Sony. Por entonces era difícil y caro adquirir un disco duro multimedia que soportara ficheros MKV, WIFI, grabador de TDT, etc. A día de hoy podemos encontrar en cualquier Mediamarkt, PC City y similar, unos cuantos aparatos así. Y están muy bien para complementar el salón, y poder ver nuestros contenidos en el salón. Pero creo que han llegado a su punto más álgido, y ya sólo cabe esperar que su venta y uso vaya cada vez a menos.
El motivo, la integración de todos estos extras que nos ofrecen los discos duros multimedia, ampliándolos incluso, directamente en el televisor. Parece que los televisores sólo iban cambiando tecnologías de iluminación (Plasma, LCD, LED, o la próxima tecnología en llegar: OLED), y salvo algunas marcas secundarias (o mejor dicho, terciarias) como NEVIR o BLUSENS, ninguna integraba nada extra al televisor. Estas marcas sí que vieron una demanda real y creciente en la integración de otras fuentes de contenidos en los televisores, y empezaron añadiendo lectores de DVD y puertos USB a sus televisores, anunciando a bombo y platillo que sus televisores soportaban todos los formatos de audio y vídeo habidos y por haber. Una lástima que estas marcas tengan una más que dudosa continuidad en el soporte postventa de sus productos, sobre todo en lo referente a los firmwares de sus productos, no tan actualizados como sus consumidores quisieran. Es más, algunas de estas marcas que fanfarronean de I+D español, creo seriamente que son meros importadores de productos asiáticos, a los que únicamente incorporan una caja con el logo de la empresa y unas instrucciones mal impresas como las que cualquiera se podría sacar en la impresora del trabajo…
Me estaba además acordando a todo esto, de un disco duro multimedia que iba a ser la bomba. Sí, iba a ser, nunca mejor dicho. Un disco duro multimedia revolucionario y total del que se viene hablando muy mucho desde finales del 2006, y que muchos esperábamos, y esperábamos, y esperábamos, pero nunca llegaba… Incluso cambio de nombre antes de salir a la venta allá por finales del 2008! Y que por fin salió a la venta en el primer trimestre del 2010 por 400 €. Más de 3 años han pasado haciendo ruido hasta que al final este año lo sacaron a la venta, con aquellas características que hace 3 años comentaban que iba a tener, y añadiendo algunos servicios, ya que parece que están de moda… (un claro ejemplo de como lanzar un producto… al fracaso).
Pero bueno, el fracaso del blu:brain no sólo será por su gran tardanza en proveer lo que nos prometían hace 3 años, sino porque los tiempos han cambiado, y dentro de poco será una realidad la integración de todos esos servicios que nos dan los discos duros multimedia más vanguardistas dentro del propio televisor.
De momento, las grandes marcas productoras de televisores han apostado por llevar servicios extras a los televisores. La apuesta clara por llevar servicios de internet a los televisores es una apuesta clara por los grandes: Sony con su BRAVIA Internet Widgets, Samsung con su Internet@TV, etc. Pero no sólamente quieren añadir unos pequeños widgets a sus televisores para que veamos el tiempo que hace (por si no nos apetece mirar por la ventana), revisar el correo o ver las últimas actualizaciones de nuestras redes sociales favoritas, sino que se atreven con servicios de vídeo bajo demanda y streaming, como LG y sus contactos con la gente de Netflix. También son sonados los acuerdos con las cadenas de televisión para llevar los programas que estas ofrecen en sus páginas web al televisor directamente, similar a lo que consiguió Sony con su PlayStation 3 con la inclusión de RTVE, Antena 3 y La Sexta.
Y no se queda la cosa ahí. El puerto USB se ha convertido en un estándar de facto en todos los televisores actuales (salvo en las gamas bajas), las certificaciones DLNA y el uso del WIFI una característica más del televisor (aunque estas sí que son más opcionales) e incluso la conectividad Bluetooth para acceder al contenido del móvil desde el televisor. Algunos fabricantes apostaron por la inclusión de discos duros en sus televisores, pero esta idea parece que no cuajó. De hecho, bien pensado, la versatilidad que nos pueda dar un disco duro externo, para poder llevar contenido rápidamente al televisor sin tener que montar ningún servidor multimedia en el PC de casa, y simplificar la configuración y dar inmediated en el consumo de nuestros archivos multimedia, no la podríamos alcanzar con un disco duro fijo en el televisor. De hecho, LG fue el que apostó por la inclusión del disco duro en el televisor con sus televisores Time Machine. En cambio, la apuesta actual parece estar encaminada a soportar formatos HD de vídeo como el MKV, formatos de discos duros NTFS para sortear la limitación que nos encontramos con los discos duros formateados a FAT32, los cuales no soportan archivos de más de 4 GB, e incluso, la grabación de nuestros programas de televisión en estos discos duros externos a través del puerto USB.
Si tenemos un televisor de una gran marca, la cual garantiza una continuidad larga en el soporte de nuevos formatos, que nos da todos los servicios de un disco duro multimedia, y que incluso amplia su capacidad con servicios extras integrados, cuando cambies tu viejo televisor de tubo por una de estas maravillas, ¿quién se acordará de las capacidades multimedia anticuadas de tu disco duro multimedia? ¿No pasará a comportarse como un simple disco duro externo al servicio de ese televisor que hace mejor todas esas funciones multimedia?
No Tags
Hoy quiero comentar una iniciativa muy interesante: el Partido de Internet (PdI). Si eres de los que al oir palabras como política o partido siente decepción, asco o síntomas similares, sigue leyendo porque quizá esto podría solucionar muchas cosas.
Creo que lo que mejor resume la idea principal de este partido es:
“Los escaños del PDI en el Congreso de los Diputados votarán proporcionalmente lo que decida la gente por Internet”.
¡Pero hay mucho más que eso! Por ejemplo, “Tú haces las leyes. El Primer Partido que no tendrá propuestas, las propuestas las dictará la gente, la conciencia colectiva.”, ”Listas abiertas. Antes de las elecciones, cualquier ciudadano/a podrá presentarse y/o elegir a quiénes estarán en las listas.” , “Delegación. Se puede delegar el voto por Internet en otro partido, asociación o ciudadano/a.”
Aunque frente a la fascinación inicial con esta iniciativa, e incluso tras la aclaración muy satisfactoria de algunas dudas, todavía sigo pensando si está todo correcto. Por ejemplo, habiendo leído antes sobre voto electrónico se que es algo complicado. Seguiré informándome, porque desde luego me parece que tiene muy buena pinta.
En su web tienen mucha información y bastante bien expresada: http://partidodeinternet.es/
Este partido no sólo sirve como alternativa a los otros partidos existentes (especialmente a los mayoritarios, a los que muchos votan no por creer que es la mejor opción sino ¡para que no gobierne el otro mayoritario!). A la vez y creo que más importante, la principal aportación que hace es mejorar el sistema actual de democracia donde los ciudadanos sólo pueden votar cada 4 años y casi no tienen otros medios de expresarse o participar. Se delega en unas personas esos 4 años, permitiendo que no cumplan el programa prometido, que se suban el sueldo y privilegios (véanse protestas como esta: esto sí es indecente), que pacten con otros partidos… por no hablar de corruptelas y cosas más ilegales. Ante todo esto esto, el PDI haría real lo que unos lo llaman democracia directa, democracia líquida… o se le podría decir democracia “en tiempo real”, democracia continua o incluso democracia 2.0
Este fin de semana este partido ha celebrado en Barcelona su Congreso Fundacional, coincidiendo con la celebración del iWeekend y además ha completado la recaudación de 1000 euros necesarios para la creación del partido que han sido donados por diversas personas.
Sólo con que consiguiese un escaño (que ahora no lo veo fácil, pero tampoco tan difícil, ya lo consiguió UPyD en 2008 ¡¡y fue fundado en 2007!!) podrían quedar en evidencia en cada votación del Congreso dos cosas: 1. Los temas que más interesan a la gente (por el número de votos recibidos de Internet). y 2. Lo que decide la gente en cada votación (que algunas veces sería muy diferente de lo que votan los partidos que los representan). Este segundo punto podría llevar a muchos votantes a concluir que lo que desean coincide más con el escaño del PDI (lo que quiere la gente) que lo decide el partido que votaron.
Deseo mucha suerte a esta iniciativa. En el futuro podría ser algo muy grande.
Otros posts de Islamanzana relacionados: Política 2.0 + TV 2.0 = Debates 2.0 , Firma para la modificación de la ley electoral
No Tags
Hace años, los videoclub proliferaban por todos los barrios del país. Eran tiempos buenos para el Blockbuster, el videoclub Rey o el videoclub Condor de toda la vida situado en la calle de al lado.
Eran los 80, sus mejores años, y los 90, con la aparición de las consolas, dieron un nuevo impulso a los videoclub, ampliando sus catálogos de comedias, dramas, bélicas y guarrindongas, añadiendo también el alquiler de videojuegos en cartuchos.
Me acuerdo que las grandes empresas, como Blockbuster eran toda una revolución, y no todo para bien. Eran sitios grandes, muy grandes, pero se pagaba. Y tanto inflar los precios, unido al desarrollo de las nuevas tecnologías hicieron que uno tras otro, fueran cayendo casi todos los videoclubs, y como mucho, fueron sustituidos por máquinas automáticas de alquiler de DVD’s. ¿Conoces algún videoclub como los de antes? Yo desde luego NO.
El caso es que mientras la industria del alquiler de películas se estancaba, o mejor dicho, se daba de bruces contra un muro, la tecnología se iba afinando para dar más y mejores servicios. Me acuerdo aún cuando salió una nueva codificación de audio, el MP3. Creo que ni sus creadores fueron conscientes de lo que habían hecho. Me acuerdo incluso de haber presentado algún trabajo en la universidad metiendo alguno de los logos del winamp… porque eran chulos, jajaja.
Y como pasó con el audio, el vídeo también se revolucionó con la llegada del DivX y todos los nuevos codecs que surgieron después: Xdiv, MKV…
Así pues, el contenido ya estaba refinado, listo para servirse en cada domicilio, pero no habría sido posible sin la propagación del ADSL, que aunque nos quejemos y lo comparemos con los que ofrecen los países realmente desarrollados, es cierto que ha permitido extender servicios que hace pocos años no hubiéramos imaginado.
Y he aquí el propósito de este artículo, presentaros, para el que no lo conozca, el verdadero videoclub, el que todo el mundo desea, pero de momento, sólo está presente en Estados Unidos, aunque sus creadores ya están mirando de reojillo otras tierras para expandirse y hacerse de oro: Netflix. ¿Qué es Netflix? Pues simplemente, es un servicio de alquiler de películas que trabaja de 2 formas claramente diferenciadas: alquiler físico de las películas vía correo postal, y alquiler online vía streaming. Imagínate tener una videoteca enorme, gigaaaaaaante, abierta las 24 horas para ti, continuamente renovada, y con una calidad de alta definición vía streaming!!!
Bien, ahora te preguntarás, vale, muy bonito esto, pero, ¿donde está el truco? ¿cuanto vale cada película? Pues bien, ahí, en mi opinión, es donde está el triunfo de este sistema. Netflix oferta unas suscripciones de 9 dolares al mes. ¡¡¡9 DOLARES AL MES!!! Es decir, que por tener una barra libre para ver todas las películas que hay en su catálogo (creo que dice tener más de 17.000 actualmente disponibles vía streaming) sólo requiere pagar algo menos de 10 dolares.
Además, esta gente se está convirtiendo en un servicio bien extendido en Estados Unidos, y ha firmado acuerdos con Microsoft y Sony para meterse en sus consolas. De hecho, los usuarios de la Xbox360 ya pueden disfrutar de este servicio, y próximamente los poseedores de una PS3 de Sony también podrán hacerlo, pero de momento, sólo disponible para Estados Unidos. Una gran jugada por parte de estos señores.
Aquí en España, por el momento (y creo que va para largo), tendremos que conformarnos con lo más parecido que tenemos de momento (hasta que lo cierre algún juez): vídeos en streaming de megavideo gracias a alguna de estas páginas:
Eso sí, para aquellos que posean una consola de última generación, y no vivan en España, les daré también una alegría, y es que estas páginas funcionan a la perfección en ellas (al menos en la PS3 de Sony).
Y ya para finalizar, quería comparar, a parte del servicio de Netflix con el servicio de megavideo, el cual, al parecer, te da el coñazo a los 72 minutos de visualización al día de sus películas, y te ofrece unas ofertas para no tener esta limitación de casi 10 euros al mes!!! O sea, que mientras en Estados Unidos por 10 dolares pueden tener streaming en HD, nosotros de momento nos tendremos que contentar y como mucho, podremos pagar 10 euros para tener streaming en calidad más que mejorable.
Creo sinceramente, que muchos pagaríamos gustosamente esos 10 dolares (o bueno, con la conversión famosa 1:1 que suelen hacer todas las empresas extranjeras, seguro que equipararían esos 10 dolares a 10 euros). Seguramente, la industria del cine se olvidaría en gran medida de la piratería, y otros muchos de programas P2P y discos duros, porque si tienes accesible semejante videoteca, ¿quien iba a querer guardarlo en su disco duro?
Os dejo los comentarios abiertos para que me digáis si pagaríais 10 euros al mes por un servicio como el de Netflix, suponiendo que las conexiones de red soportaran todo el tráfico de este servicio.
No Tags
Hace casi un año recibí un correo de un compañero de trabajo en el que aparecían varios vídeos de hacking de la wii, llevo tiempo intentando compartirlo con vosotros, pero problemas de agenda me han obligado a retrasar esta entrada.
El hacker que realiza todo esto es Johnny Chung Lee y en su página explica sus proyectos. Por supuesto hay un montón de vídeos en youtube donde se pueden ver algunas de sus creaciones.
En este primer vídeo utiliza los leds del mando de la wii para indicar la superficie donde proyectar imágenes.
Aquí se ve algunas aplicaciones para la visualización en 3D, simplemente I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E.
…un nuevo modelo de ratón…
Y por último su tablero multi-touch de bajo coste.
Parece que la NASA sigue con la sana intención de hacernos felices a unos cuantos terricolas, y esta vez quiere llevarnos donde ningún hombre ha llegado antes.
La fecha para esta nueva aventura es el 2011, el lugar Marte, y el mensajero el Mars Science Laboratory rover. Los pasajeros serán de nuevo vuestros nombres.
Islamanzana se ha sacado el billete y esta lista para el viaje ¿Lo estas tú?