La otra noche quería ver una película cómodamente en el sofá de mi casa, así que rebusqué entre mi colección y al final me decidí por una que parecía sería graciosa. Ya saben, por el título te puedes orientar un poco sobre el argumento y tipo de película. Así que me decanté por “un rockero de pelotas”.
Así pues, le dí al play, y empezaron los créditos del comienzo, entre los que me llamó la atención el título original: “the rocker”. Mi inglés, tengo que admitirlo, no es demasiado bueno, pero hasta yo me di cuenta que en ese título original, no aparecían por ningún lado las pelotas del título en español… Eso me recordó algún debate post-comida sobre títulos de películas traducidos a español que poco tienen que ver con su título original, y palabras empleadas normalmente en estas traducciones, seguramente para llamar la atención o dirigirse a un mercado más específico (en este caso el juvenil, pues no me imagino yo a mi madre eligiendo una película con este título…).
El caso es que googleando me he encontrado con un par de artículos donde aparecen unas cuantas “buenas” traducciones [1] [2].
Está claro que hay casos en los que se deben adaptar los títulos, pero esto debería hacerse en aquellos usos de palabras o expresiones del país de origen, y no convertir los títulos traducidos en resúmenes de películas o títulos supercachondos para atraer a un tipo de público medio engañado precisamente por el título, que en muchas ocasiones, la película resulta no ser tan supercachonda como título pregonaba.
A continuación, expondré alguno de los títulos que más me han llamado la atención, y me inventaré (como hacen estos personajes “traductores” de títulos de películas) lo que yo creo que se le pasó al traductor del título por la cabeza para poner esos títulos.
“Sleepless in Seattle” (Insomnes en Seattle), traducido como: Algo para recordar. Esta creo que es muy sencilla, ya que el traductor lo que intenta es simplemente atraer al público romántico a las salas de cine. Podría haber intentado llamar la atención del público viajero cambiando el título por algo así como: Algo para recordar en Seattle, o incluso llamar más la atención para los románticos con un título como: Por amor ni duermo. En cambio, si hubieramos querido atraer al público juvenil, podríamos haberlo titulado: Desmadre en Seattle o Hasta que no moje no duermo.
“Airplane!” (¡Aeroplano!), traducido como: Aterriza como puedas. Esta gran película parece claramente que simplemente intenta enfocar y no dejar ninguna duda sobre el género de esta película: el humor. Podrían haber sido más extravagantes con algo como: Azafata, este pescado huele a muerto! O buscar otro tipo de público: Amor turbulento (este título yo creo que sería el que le gustaría al programador de las películas de sobremesa de Antena 3).
“Groundhog day” (El día de la marmota), traducido como: Atrapado en el tiempo. En este caso, el público hace justicia y finalmente recuerda esta película no por el título traducido al español, sino por el título original, aunque no se de cuenta de ello. Y es que a muchos traductores de títulos, les encanta desvelarnos el final o el transcurso de la película, como pasa con este ejemplo.
“North by Northwest” (Norte por noroeste), traducido como: Con la muerte en los talones. En este caso, yo creo que el traductor se dio cuenta que el título original no iba a transmitir mucho al público, y se acordaría de la secuencia en la que Cary Grant es perseguido por un avión. Así que lo tuvo fácil y claro a la hora de renombrar esta película. Y en este caso fue todo un acierto, porque es realmente la parte de la película que todos recordamos.
“Die Hard” (Duro de matar), traducido como: La jungla de cristal. En esta ocasión, para mi gusto el traductor se dejó llevar por esa secuencia en la que Bruce Willis tiene que pisar descalzo por encima de unos cristales rotos. Es una imagen que se le queda a uno guardada en la memoria de esta película. El fallo es que esto sucedía en la primera entrega, pero en el resto, el título original haría más justicia. Esta película creo que daría mucho juego, pues se podría orientar tanto en tono de humor: Tu dispara que yo no me muero; como en clave romántico: Nunca te abandonaré.
También habría que comentar, que estos fantásticos traductores no sólo dominan el inglés, sino que se atreven también con el francés, como por ejemplo: “Romuald et Juliette” (Romuald y Juliette), traducido como: Mamá, hay un hombre blanco en tu cama. Con esta traducción ya parece más claro de que irá la historia que cuenta.
Además, en otro tipo de películas, parece que el traductor, cuyo trabajo parece claro es primero ver la película y luego bautizarla junto con otro grupo de traductores de títulos de películas inmersos en un gran brainstorming; se queda con alguna duda de lo que pasa en la película, y como si quisiera preguntar al director de la película, bautiza su film con títulos como: ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (traducción de la película “Avanti!” [¡Adelante!]). Esto bien aprovechado puede dar pie a una secuela de la película…
Pero estos traductores de títulos de películas, cada vez lo pasan peor en su trabajo porque tienen algunos géneros casi agotados de ideas, aunque en muchas ocasiones lo recurrente suele ser garantía de éxito. Esto suele pasar sobre todo en películas juveniles, en las que no puede faltar en el título alguna de las siguientes palabras: desmadre, loco/a, super-loquesea, desenfreno, pelotas… y cualquier otro tipo de palabras gracioso-sexuales (jugar con el doble sentido es lo más de lo más en esta profesión).
Y para finalizar, quería llamar la atención sobre aquellos traductores que no tienen compasión de los niños y prefieren reventarles el final de la película antes de entrar al cine, como por ejemplo con la película: “The Ice Princess” (La princesa del hielo), cuya traducción es: Soñando, soñando… triunfé patinando. ESO NO SE HACE A UNA CRIATURITA!!! Dejen al menos algo de intriga para que los niños puedan ver si al final consigue o no consigue su sueño, corcholis!
Hasta hace poco tiempo, estaba medio convencido de no secundar la huelga general que CC.OO. y U.G.T. convocaron para el próximo miércoles 29 de septiembre. Y es que el desencanto general a nivel político y sindical en los últimos tiempos va a más y más… y con razón. De hecho, creo que la huelga convocada por CC.OO. y U.G.T. es simplemente un movimiento táctico para que los trabajadores vean que hacen algo, aunque dudo mucho que quieran o esperen tener éxito…
Y es que desde el primer momento, esta huelga se ha preparado para su rotundo fracaso. Un anuncio de huelga general para tan largo plazo… y tras aprobarse las medidas que este gobierno de “izquierdas” para, según ellos, mejorar el trabajo (manda cojones que se mejore el trabajo facilitando el despido), hacen pensar a todo el mundo que la huelga no servirá nada más que para ahorrar al empresario una buena parte de los salarios de los huelguistas.
Además, las campañas mediáticas en pro de las medidas del gobierno y en contra de la huelga, parecen haber prejuzgado de antemano el resultado de la misma.
Así es donde me encontraba yo. Por un lado, creo que la reforma laboral es un cheque en blanco para la patronal, la cual se está frotando las manos con la crisis que tanto ellos, como los banqueros han provocado; pero por otro lado, estoy algo cansado de tanta huelga y tanto MAMONEO sindical (me gustaría saber cuantos sindicalistas piden horas sindicales el día de la huelga para no perder ni un sólo céntimo de su salario).
Pero es verdad que yendo al trabajo y haciendo una jornada normal, se está dando el beneplácito a la reforma laboral, apoyándola e incluso creyendo que es una medida justa. Y UNOS COJONES. Por eso, porque al final la reforma laboral la vamos a pagar tu y yo, y mi familia, y mis amigos, y mis compañeros, y no el gobierno, ni la oposición, ni los banqueros, ni los empresarios, ni siquiera esos sindicalistas que convocan una huelga para que se les note, aunque sin convicción ninguna al éxito, por todos esos motivos, el miércoles 29 de septiembre yo haré huelga.
pd: me recuerda mucho la reforma laboral a la historia del libro 1984, en la que el gobierno escoge para los ministerios los nombres justamente opuestos a lo que se dedican: el ministerio de la paz es el de la guerra, el de salud es el de las enfermedades, etc (bueno, esto pasa también en 2010
), y es que una reforma laboral, “para mejorar el empleo”, debería preocuparse más por conseguir y conservar el empleo más que por facilitar el despido. Y me gustaría saber cuantas veces en la reforma se habla de despido y cuanta de contratación… Dudo mucho que el término contratación aparezca ni por asomo tanto como el término despido.
Dropbox es un servicio de almacenamiento de ficheros y sincronización. Hay 2 formas de usar este servicio, acceso web, con el que podemos acceder a su web, e identificarnos para acceder a los ficheros que tengamos en nuestra cuenta, o mediante su aplicación, la cual nos permitirá seleccionar un directorio en el que pongamos los ficheros y carpetas que queramos guardar en la red.
Lo interesante de este servicio es que podemos instalar la aplicación de dropbox en todos los ordenadores que queramos e introducir nuestros datos para sincronizar todos los ordenadores con los mismos ficheros, de tal forma que si subes un fichero en un ordenador, inmediatamente, si se está ejecutando el programa de dropbox, se replicará en los demás ordenadores.
Dropbox nos ofrece 2 GB de espacio para almacenar nuestros ficheros de forma gratuita, aunque permite ampliar este tamaño con distintos planes de precios: 50 GB por 9,99$ al mes o 99$ anuales o bien 100 GB por 19,99 $ al mes o 199 $ al año.
Además, ofrece un programa de recomendados por el cual, por cada persona que se registre y se instale la aplicación gracias a nosotros, nos darán 250 MB tanto a nosotros como al nuevo usuario. Y así hasta 8 GB extras.
Pero convencer a 24 amigos para que usen el servicio puede ser algo complicado, aunque es un servicio altamente recomendable (un amigo me comentaba un día que el dejó de utilizar su memoria USB gracias a dropbox, que le daba el mismo almacenamiento pero sin tener que llevarlo a todas partes).
Pues bien, ahora veremos como gracias a unos cuantos pasos (y algo de tiempo) podremos aumentar el tamaño de nuestra cuenta de dropbox.
AVISO: estas indicaciones son el fruto de una investigación y el uso o abuso de ellas son responsabilidad de quien las lleve a cabo, así como las acciones que pueda tomar dropbox por su ejecución.
Dropbox nos ofrece la posibilidad de ampliar 250 MB por cada persona que recomendemos y se registre e instale el programa. Para ello nos ofrecen una url que podemos conseguir en esta otra url: https://www.dropbox.com/referrals del tipo: http://www.dropbox.com/referrals/ABCDEFGHIJK (debemos estar identificados para verla). Esa url es la que deberemos dar a la gente para que se registren en dropbox y obtener el espacio extra.
¿Como lo podemos conseguir nosotros solitos?
Pues bien, dropbox emplea una serie de validaciones para comprobar (más o menos) que es otra persona y otro ordenador. Si desinstalamos el programa de dropbox en nuestro pc y nos volvemos a dar de alta con otro email, no conseguiremos más que perder el tiempo. Por tanto, o tenemos muchos ordenadores donde instalarlo, o nos crearemos máquinas virtuales para simular estos distintos ordenadores. Para ello, utilizaremos el programa gratuito: VirtualBox. Lo descargamos y lo instalamos en nuestro equipo.
A continuación nos crearemos tantas máquinas virtuales como 250 MB queramos aumentar. Para ello podemos organizarnos como queramos, si configurarlas todas en virtualbox y luego pasar a instalar el sistema operativo, o ir una por una, configurando la máquina virtual en virtualbox, o configurar varias (por ejemplo 4) máquinas virtuales, e instalarlas el sistema operativo a la vez. Es preferible hacerse una imagen ISO de un windows (mejor si es una versión desatendida para no tener que estar seleccionando lenguaje ni bobadas similares). Y una vez arrancada la máquina virtual, seleccionaremos la ISO del windows a instalar cuando nos pregunte por el medio de instalación el propio virtualbox, y seguiremos todos los pasos normales en la instalación del windows.
Aclaración: una de las posibilidades que barajé fue crear una máquina virtual, instalar el sistema operativo, y replicar esa máquina virtual para posteriormente instalar la aplicación de dropbox, pero esta debe de enviar información del sistema operativo para comprobar que estamos en un ordenador diferente. Esto lo arreglamos instalando el sistema operativo en cada máquina virtual (un poco coñazo).
Una vez que tengamos el sistema operativo instalado debemos instalar un proxy para evitar posibles comprobaciones de IP por parte de dropbox. Yo recomiendo proXPN, del cual hablamos en este artículo. Lo instalamos, y metemos nuestros datos (tenemos que estar registrados en proXPN) y le damos al botón de conectar. En la parte del reloj te deberá aparecer la IP que te ha dado el servicio y se pondrá la luz de proXPN en verde.
Ahora ya podemos registrarnos mediante la url que nos dio dropbox, la que tenía la siguiente pinta: http://www.dropbox.com/referrals/ABCDEFGHIJK
Meteremos un nombre, un apellido, un email (no hace falta que exista) y una contraseña (cuidado no te olvides luego del email y contraseña que utilizas para registrar a este “amigo”).
Una vez registrados, nos aparecerá la opción de descargar el programa de dropbox. Lo descargamos y lo instalamos (este paso se puede saltar si tenemos el programa ya descargado y lo copiamos a la máquina virtual). Al iniciarse nos preguntará si queremos crear un usuario nuevo de dropbox o si ya tenemos uno, por lo que contestaremos que ya tenemos uno, y le introduciremos los datos del registro inventado que acabamos de crear. Y listo, ya tenemos 250 MB más en nuestra cuenta.
Una vez hecho esto, ya puedes apagar esta máquina virtual y continuar con otra. Así mismo, la puedes eliminar (no olvides de borrar también el fichero .vdi asociado a la máquina virtual, para liberar espacio, ya que no queremos guardar todas estas máquinas virtuales que vamos a crear).
En la página: https://www.dropbox.com/account#referrals podremos ver los emails de nuestros “amigos” recomendados, y a la derecha de cada uno, nos debería salir una tarta y el texto Completed, indicando que el proceso se ha hecho de forma correcta y que tenemos los 250 MB extras por traer a ese nuevo amigo. Y abajo de esa misma página nos informa del tamaño que llevamos conseguido.
Espero que no abusen de esta información y que sólo la tengan que utilizar por motivos razonables y de forma responsable.
Internet, desde su origen, intentaba eliminar las barreras geográficas para acercar la información a todo el mundo y en un tiempo de respuesta bajo.
Pero al ir creciendo la red, se van sumando aspectos que lo rodean y lo van limitando, algunas veces por derechos de emisión, otros para vender un servicio de forma diferente dependiendo de la localización, etc.
Por eso muchas veces sólo podemos mirar desde la distancia, y con mucha envidia, ciertos servicios que desearíamos tener disponibles en nuestro territorio.
3 de estos servicios que me gustaría disfrutar aquí en España, serían Hulu y Netflix [2] e iPlayer (de la BBC). Son servicios muy interesantes, tanto en las prestaciones que ofrecen como en el precio que ofertan. En el caso de Hulu, es un servicio de televisión a la carta muuuuuuuuuuuy amplio y gratuito (a cambio de publicidad). En cambio, Netflix ofrece un amplio catálogo de películas por unos precios más que asequibles, y con planes de suscripción muy tentadores. Pero todo esto es ciencia ficción aquí en España… o tal vez no tanto. Y el iPlayer permite ver el contenido de la BBC con una calidad más que notable y de forma gratuita.
Si intentamos acceder desde nuestro ordenador a cualquiera de estos 3 servicios, pronto nos dirá que lo siente pero que nuestro país no es soportado por el sitio. Vale, perfecto. No estamos ni en USA ni en Inglaterra, peeeeeeeeeero, eso se puede arreglar de 2 maneras:
En mi investigación, he podido probar 2 proxys con muy buenos resultados. Proxys hay muchos y de muchas formas, pero normalmente, los proxys web, no me han dado ningún buen resultado. Sin embargo, os recomiendo utilizar los siguientes programas instalables:
Hay que tener en cuenta, que como estamos empleando proxys, el tiempo de respuesta será superior a la navegación normal que hagamos en casa. Pero desde luego, esperar un poco más puede merecer la pena. Y sobre todo, no deja de ser un buen ejercicio para nuestro oído y el aprendizaje del inglés.
Y aunque no tenga que ver con el tema principal de este artículo, me gustaría señalar rápidamente otros usos que podemos dar a los proxys:
Bueno, espero que les sea de ayuda alguno de los usos expuestos aquí y que los usen con responsabilidad y sin ningún ánimo delictivo.
Ya hemos visto, en las últimas entregas, las características básicas de grooveshark y su uso vía móvil sin tener cuenta VIP.
Una vez acostumbrado al uso de grooveshark, almacenar música en local deja de tener sentido, salvo por una cosa, y es el uso de tu música en aquellos lugares donde no hay conexión, o para otros reproductores, como pudiera ser el radio-cd del coche.
Vale, ahí puede que necesitemos algún otro apaño para conseguir transportar nuestra música más allá de la red. Para ello podemos utilizar una herramienta que normalmente se usa para programación web: Charles Web Debugging Proxy.
Para hacerlo más fácil, lo primero que tendríamos que hacer es una nueva lista con toda la música que necesitamos almacenar en nuestro disco duro. Una vez la tengamos confeccionada, ejecutamos Charles, y cuando ya esté en funcionamiento, empezamos a reproducir la lista de reproducción que hemos creado para la ocasión.
Tendremos que esperar a que termine de reproducirse cada canción (podemos esperar que se reproduzca toda la lista, aunque cuidado, porque el Charles, la versión de evaluación, se cierra a los 30 minutos). Bien, una vez que hayan terminado de reproducirse en grooveshark las canciones que queremos almacenar, nos vamos a Charles, seleccionamos la pestaña Sequence, y ponemos en la caja Filter: grooveshark.com/stream.php. Nos aparecerá una línea para cada canción, y sobre cada línea (asegúrate que en el Status diga “Complete”) pulsaremos con el botón derecho eligiendo la opción: “Save Response…”, y le ponemos el nombre que queramos (no te olvides de ponerle la extensión .mp3).
Así iremos línea tras línea guardando toda la lista en nuestro disco duro. Pero desde islamanzana.es te recomendamos que compres las canciones en las tiendas digitales o en tu tienda de discos favorita.
Como comentaba el otro día, grooveshark es una web donde podemos escuchar las canciones que queramos, incluso subiendo aquellas que no encontremos. Podemos gestionar nuestras listas de reproducción para tenerlas accesibles en cualquier ordenador, simplemente identificandonos.
Además, grooveshark ofrece una aplicación móvil para poder usar el servicio en el móvil. De hecho, si intentamos entrar en la web de grooveshark con nuestro móvil, nos remitirá a su versión para móvil, y nos ofrecerá hacernos VIP para, pagando una pequeña cuota, poder usar la aplicación móvil y disfrutar de su servicio.
Realmente, el servicio merece la pena, y si tenemos una conexión de datos contratada, creo que es lo más interesante, pagar 30 $ al año y disfrutar de grooveshark allá donde estemos. Pero si por el contrario somos usuarios esporádicos del servicio móvil, podremos emplear el siguiente consejo para poder escuchar nuestras listas de reproducción desde el móvil y sin pagar por ello.
La primera aproximación de la solución encontrada ha sido modificar el user agent del navegador del móvil. Tengo que decir que en mi caso dispongo de un terminal symbian, para el que existe una aplicación llamada UA Change (también conocida como iphonesque). De esta forma puedo hacer que el navegador por defecto que trae el móvil se “presente” a las páginas web como si fuera un firefox ejecutándose en un windows xp. Pero este intento no ha funcionado en mi caso, pues no carga el objeto flash del que se compone grooveshark.
Una segunda aproximación ha sido emplear otro navegador web disponible en symbian (y también para otros sistemas operativos móviles): skyfire. En este caso ha habido más suerte y al entrar en la página de grooveshark se ha cargado bien (bueno, hay veces que tengo que recargar para que se cargue completamente), y puedo reproducir sin ningún problema las listas de reproducción que vienen por defecto (popular y reciente). Pero el problema viene a la hora de identificarse, ya que aparece el formulario para introducir nombre de usuario y clave, pero hace un efecto de borrado de campo al sacar el foco de cada uno de ellos, por lo que al introducir el usuario, y luego pinchar para introducir la clave, me borra el usuario y viceversa, por lo que nunca consigo identificarme. La caja del buscador realiza un efecto similar y tampoco puedo buscar ninguna canción. Por tanto, es una media solución, ya que de esta forma sólo puedo reproducir las listas de reproducción por defecto: popular y reciente.
Y por fin, la medio solución que nos permitirá escuchar nuestras listas de reproducción, aunque tampoco nos permitirá usar el buscador (aunque veremos también una forma de lanzar las búsquedas de una manera un poco manual). Es muy sencillo, simplemente hay que entrar a grooveshark utilizando una url de este tipo: http://listen.grooveshark.com/#/user/usuario, cambiando obviamente “usuario” por el nombre del usuario del que queremos escuchar la lista de reproducción. También podemos emplear urls de este estilo para lanzar búsquedas: http://listen.grooveshark.com/#/search/songs/?query=búsqueda, cambiando en esta ocasión “búsqueda” por el artista, canción o álbum que queramos buscar.
Pero si aún así te parece muy complicado, hemos creado una página especial para hacerlo más fácil: Grooveshark Móvil.
Espero que lo disfrutes, y que una vez lo hayas probado y no puedas vivir sin él, te hagas usuario VIP.
ACTUALIZACIÓN: mientras seguía haciendo pruebas, me he dado cuenta de una limitación o problema que hay con skyfire, ya que si no interactuas con la aplicación, parece que se pone en modo de ahorro de energía y para la reproducción. Y por lo que he podido comprobar con mi versión de skyfire (1.5 para symbian), el problema es de skyfire, ya que con los vídeos de youtube ocurre lo mismo en cuanto pasa 1 minuto desde que bloqueo la pantalla. Investigaré a ver si hay algún parámetro de configuración en skyfire para que no entre en este modo de ahorro de energía, porque en los menús de la aplicación no he encontrado aún esa opción.
ACTUALIZACIÓN 2: hay una posible solución, aunque no es la idónea, pero sí la única que a día de hoy parece viable, para poder disfrutar de skyfire sin que se pare la reproducción, y es obligarle al móvil a que no entre en modo de ahorro de energía. Para los symbian, se puede utilizar una aplicación como: Smartlight. Lo malo de esta solución es que la pantalla estará encendida todo el rato, por lo que aumentará el consumo de energía más aún (pues ya estábamos haciendo un uso alto de la batería al tener el wifi activado). La solución perfecta sería que la gente de skyfire tuviera algún parámetro de configuración para evitar que la aplicación se pare cuando el móvil entra en ahorro de energía.
Hace tiempo conocí spotify, una buena aplicación para poder escuchar música on-line. Tenía un método muy curioso de trabajar, ya que para poder usarla, necesitabas una invitación, aunque no siempre era necesario y había algún truco para no tener que ser invitado y poder usarlo.
El modelo de negocio de spotify se compone de 2 segmentos:
Por suerte, actualmente spotify está abierto a todo el mundo sin ningún truco, tal vez por culpa de la web de la que quería hablaros hoy: grooveshark.
El modelo de negocio de grooveshark se basa en:
Como ves, el modelo es muy parecido, pero la forma de aplicarlo, al menos en el punto de la publicidad, es donde grooveshark es mucho mejor de cara al usuario, ya que no entorpece ni se mete entre la música del usuario, sino que está por ahí en un banner, por lo que si tienes grooveshark en otra pestaña, la publicidad para ti ni existe: PRIMER PUNTO PARA GROOVESHARK.
El catálogo musical de grooveshark es mucho más amplio que spofity. Esto es debido a que en grooveshark la gente es la que pone a disposición los ficheros musicales, y no las discográficas. Por eso en grooveshark encontrarás cosas que difícilmente vas a ver en spofity: SEGUNDO PUNTO PARA GROOVESHARK.
Además, esta característica permite a los nuevos grupos poner a disposición de una gran comunidad sus creaciones para darse a conocer. También creo que ponen a disposición una zona para aparecer como recomendado, por lo que es una buena forma de publicitarse y dejarse escuchar: TERCER PUNTO PARA GROOVESHARK.
Otra característica de grooveshark es que simplemente te hace falta un navegador web con soporte flash para poder ser usado, sin necesidad de instalar nada. Simplemente entras en su web y empiezas a reproducir. Ni siquiera hace falta estar registrado, aunque si lo haces, podrás crear tus listas de reproducción y escucharlas allá donde estés y tengas conexión: CUARTO PUNTO PARA GROOVESHARK.
Como comentaba al inicio, ambas plataformas disponen de un servicio premium que incluyen ciertas mejoras (el uso de la aplicación móvil es su principal atractivo). Pues bien, mientras que la mensualidad en spofity cuesta 9,99 €, en grooveshark cuesta 3 $, pero incluso se puede mejorar si te suscribes anualmente, pues su precio son 30 $ (23,5 € al cambio ahora mismo): QUINTO PUNTO PARA GROOVESHARK.
Finalmente, me gustaría comentar otra funcionalidad de grooveshark: su comunidad. Grooveshark no solo es un servicio web donde escuchar nuestras canciones preferidas (o las que nos proponga con la función radio), sino que también podemos hacernos seguidores de nuestros amigos y reproducir sus listas de reproducción, o compartir las nuestras con otros usuarios o simplemente con quien queramos utilizando un enlace a la lista de reproducción o a la canción en particular. Estas listas también disponen de un widget para poner en tu página web y así compartir tu música dentro de tu página con todos tus visitantes: SEXTO PUNTO PARA GROOVESHARK.
Como ves, grooveshark gana por goleada, al menos en este post, y sí, realmente me tiene convencido y soy un completo fangroovesero. Lo único que podemos achacarle en contra, y en pro de spotify es que este último está mucho más expandido, pero, ¿hasta cuando? Tal vez spotify haya abierto las cuentas gratis para hacer frente a esta guerra entre servicios web musicales. Aunque yo lo tengo claro, y creo que cualquiera que haya utilizado spotify y pruebe grooveshark, no volverá a spotify…